jueves, 29 de mayo de 2014

Mujer del  S. XXI

Valiente, independiente, vivaz, temeraria, etcétera, etc, etc.
Si nos ponemos a adjetivar la actitud moderna de la mujer, nos podemos pasar media página sin decir nada nuevo.



La idea que en el período de igualdad sexual que va brotando estas últimas décadas (cada vez vemos màs mujeres encumbradas en altos puestos y oficinas, o simplemente en justa actividad económica) nos da la oportunidad de conocer la vorágine que contiene  a la sociedad patriarcal, masculina. Hasta hace poco.

La celeridad en que deviene la sociedad, en que se suscita la vida, es insana.
Y me refiero a esta nocividad a través de diferentes planos o perspectivas, puesto que esta cinètica,  està afectando el ritmo intrínseco de los organismos, osea nosotros,  y estos a su vez, de todo aquello que los rodea.

Pasando de un plano biológico al social (que sigue siendo biológico igualmente, pero hay que separar para el occidental entendimiento de los fenómenos) hay un tèrmino que resume cualquier otro concepto que pueda plasmar, y se llama stress.

Este fenómeno comporta una degeneración del cuerpo mostrando síntomas como
ansiedad o ataques de pánico
·         constante presión, confusion y apresuramiento
·         irritabilidad y melancolía
·         síntomas físicos: problemas estomacales, dolores de cabeza y dolores de pecho
·         reacciones alérgicas: eczema y asma
·         problemas del sueño
·         beber en exceso, comer en exceso, fumar o usar drogas
·         tristeza o depresión

Lo que conlleva a un consumo de fármacos y productos de belleza (puesto que la salud se tiende sobre el pelo y la piel)  siendo indispensable en la idiosincrasia social femenina.


Las mujeres han franqueado ya el umbral del sexismo, han luchado por una igualdad durante varias décadas, para salir de la subyugación impuesta por la animalidad y anclada por el tiempo.  La cuestión es, hacia què escenario ha salido la mujer?  En què tablado se expone y reinterpreta?
Tenemos Pros y Contras, tú qué opinas?

                                                                                                                        Autor: Evaristo Latinez C.

¿Piropos?


Vivimos en una sociedad que carece de ciudadanos con valores, que sepan respetar a las mujeres. El acoso callejero se ha convertido en un real problema que afecta a muchas mujeres.
¿A quién no le ha pasado? Todas nos movilizamos al trabajo, la universidad y nunca falta un irrespetuoso que nos piropea groseramente.
Este tipo de violencia que incluye prácticas como silbidos, seguimientos, tocamientos, comentarios sexualmente explícitos, entre otros que afectan a muchas mujeres.
Aún  no hay alguna manera de denunciar este tipo de sucesos de denunciar este tipo de sucesos como en otros países ya lo han hecho o alguna ley que nos ampare y se ha convertido en un comportamiento aceptable.
La Constitución Política del Perú hace énfasis en que la finalidad última de la sociedad y del Estado es la persona humana y la protección de su dignidad. Contempla expresamente el derecho humano a la libertad y a la seguridad personal.
El Artículo 24 de la Constitución menciona que son deberes primordiales del Estado: “defender la soberanía nacional, garantizar la plena vigencia de los derechos humanos; proteger a la población de las amenazas contra su seguridad; y promover el bienestar general…”
Por su parte, el código Penal peruano castiga el acoso sexual en su forma de acciones explícitas encontradas en el  Art. 183 “Será reprimido con pena privativa de libertad no menor de dos años el que, en lugar público, realiza exhibiciones, gestos, tocamientos u otra conducta de índole obscena”; sin embargo, esta figura no admite los piropos y silbidos. A pesar de ello, castiga en el Artículo 183 del Código Penal en el capítulo de Ofensas públicas los actos considerados más agresivos. 
No obstante, debido a la naturaleza del acoso sexual callejero, resulta muy difícil acreditar pruebas de haber sido víctimas de actos de este tipo, por lo cual, la vía legal puede ser muy pocas veces utilizada.

Autor : Lourdes Tiburcio

Los tipos de chicos que te gilean


Sabemos que todas las mujeres somos bellas, y por eso siempre tenemos a alguien que está interesado en nosotras. Es por ello que esta vez mencionaremos a los tipos de chicos que te gilean.

#PAPICHULO.
Este es el tipo de chico que se cree “bacan” que piensa que por tener una cara bonita y un buen cuerpo, todas las mujeres irán de tras de él. Él piensa que con un simple chisqueo de dedos tendrá una fila de señoritas pidiendo su amor. El problema para ellos está cuando les toca una chica que no le da la importancia que él cree merecer, y ¡Oh sorpresa! No era tan “papi” como creía.

#Cibernético
Este chico es aquel que te escribe horas de horas por medio digital, ya sea Facebook, whatsapp, bbm. Conversan sobre las cosas que les pasó en el día, su trabajo, universidad, las cosas en común que tienen, etc. Peeeeero, a la hora de la hora, osea cuando te tiene frente, a lo mucho te dice un hola. Y tú te quedas con un signo de interrogación en la cabeza, pensado “¿Qué bicho le picó?”.

#Acosador
¡Oh por Dios! Este es el peor de todos, es el chico que te habla todo el día,  te escribe, te manda mensajes. Pero  hay un pequeño detalle, A TI NO TE GUSTA. Obviamente si un chico no te gusta tratas de evitarlo, sin embargo este chico a pesar que siempre que te invita a salir le dices que no puedes, estás ocupada,  te inventas mil excusas, y lo peor de todo le dices “NO QUIERO”.  Este siempre va a seguir invitándote. O te manda indirectas muy incomodad como “me gustas” “que linda eres”, etc. Y tú no respondes nada. ¡Por Dioooos! ¡Hay que regalarle cariño a este tipo hombre!

#Detallista
Este chico, es el que te manda algún obsequio sin motivo alguno, puede ser un chocolate, flores, etc. Él se aparece a la salida de tus clases de sorpresa y salen a pasear. O te escribe una carta, te dedica canciones. Este chico es puro feeling .

#Prudente
Es el chico, que te manda indirectas, claras y confusas a la vez. En cierto modo te confunde porque no sabes si realmente quiere algo, pero él lo hace, porque no sabe qué es lo que tú piensas. Por ejemplo si al final no te gusta, él puede decir “No te estaba gileando, solo era un juego”. O si se llega a enterar que te gusta dice “No podía ser tan obvio, pero en realidad siempre me gustaste mucho”.


¿Alguna vez, conociste a alguno de ellos?

Autor: Gina Gonzales

BEBÉ DICE:

Hola chicas! Para las que están pasando por un embarazo o para las que tienen un hermoso hijo, les aseguro que este pequeño relato les encantará...

Su cuerpo tiembla, se tambalea cual alcohólico sin rumbo y sus ojos rojos e hinchados solo buscan un lugar, un refugio que proteja lo que lleva entre manos…

¿Por qué me vas a hacer esto?
¡Hey! Aún quiero oler el perfume de tu cuerpo, sentir que tu leche se derrame por mi boca y que tus manos acaricien mis piernitas.
¿No te doy pena? Que importa si somos pobres, que importa si habrán días de frió y tristeza; yo aguantaré todo, lo juro, lo prometo. Seré fuerte y corajudo por ti.
Estoy viendo tu rostro y mi manito coge uno de tus dedos, estas triste igual que yo. Yo sé que tampoco quieres alejarte de mí ¿Lo estás dudando, verdad? ¿Recuerdas cuando vomité y te manché la ropa? fue divertido, te reiste mucho. Sé que extrañaras cuando llore, ya no te reirás de mis ‘casi eructos’.
¡Hey, no! ¡No lo hagas! ¡No lo toques! Ese timbre te alejará de mí por favor, por favor. Ya no lloraré mucho en las madrugadas, no te molestaré mientras trabajas, colaboraré mientras luzcas tu oratoria en los micros, no haré tanta ‘pipí’ ni ‘popo’, para que no gastes en talcos, pañitos y pañales: pero no me dejes por favor, y seré un buen niño cuando crezca: te ayudaré, te cuidaré, como tú lo has hecho estos dos meses; seremos como amigos.
¡No, por favor! No lo toques, mírame otra vez ¡Ya ves! Estas llorando, tus ojos se llenan de agüita y no puedes pasar tu propia saliva. “Te amo”, te he escuchado, no se que significa, pero debe ser algo bueno, como tú; POR QUE TÚ HAS SIDO BUENA ¿Me escuchas? Voy a gritarlo para que me oigas ¡¡¡TÚ HAS SIDO BUENA!!! No estoy llorando esta vez; no, no, no; es para que  me escuches.
Quiero que entiendas que sí te has portado bien conmigo; que yo nunca siento enojo hacia ti; ni me apena lo poco que me has dado; que nunca sentí frío en nuestras noches durmiendo en las calles; que jamás renegué del sabor salado de tu pezón, cuando no te podías bañar y tampoco me molestaba que me enjuagues el potito con agua helada… ¿Has tocado el timbre? No importa, aún podemos correr y olvidarnos de todo esto. ¿Dónde estás? Ya no te veo, por favorcito no te alejes, no quiero olvidarte ¿Quién me va a hacer dormir? ¿Quién me cuidará? ¿ Mamá? ¿Es así como debo llamarte, cierto? Ya lo aprendí ¡Ven, ven! Y te lo digo, pero no quiero no verte…
¡¿Mamá, mamá, mamá?!

Ahora corre, se aleja lo más que puede, no quiere mirar hacia atrás, pero finalmente lo hace. Ya no está. No hay lugar a reclamos. “lo hecho, hecho está”, se dice así misma; se arrepentirá toda su vida, lo sabe. Camina sin rumbo, ya no es como un alcohólico, ahora es firme en sus pasos, pero cabizbaja es su sentir. Ya no lleva nada entre sus manos, pero si mucho en su corazón y de esto “¿Cuándo me desprenderé?” No halla la respuesta.





                                                                    Escrito por: Patricia Santos López.

¿ME SIGUES?

Lo más difícil de escribir es saber cómo empezar, tener la magia, pero ante todo la habilidad de mantener interesado a tu lector uno diez segundos, si logras eso el siguiente reto es tenerlo interesado en lo que lee por un minuto; luego diez minutos, y si leerte le ha quitado media hora de su vida, no lo dudes: él o ella terminará de leer tu libro, relato, cuento o poema hasta el final…
Escribir no es fácil, mucho menos ahora que las redes sociales y la tecnología han provocado la formación de nuevo códigos que se despegan del lenguaje correcto además de esa necesidad de abreviar las palabras o las frases. Los que nos resistimos a la “moda” de escribir las oraciones evitando vocales no estamos en onda, no somos prácticos o simplemente: ¨No escribimos bien¨ para esa masa que se deja seducir sólo por la fonética y evitar muchas veces a las vocales en sus diálogos por Facebook.  Las evitan igual o más de como lo hacen con los libros, y así surge otro problema mucho más grande y más feo que escribir mal, el miedo más grande que le puede tener un escritor, mucho más grande que el bloqueo literario o creativo, este problema se llama: El no hábito a la lectura.  ¿Se imaginan qué sería de Gastón Acurio si a los peruanos no nos gustara comer tan rico y variado? Pues eso que no le pasa a Gastón Acurio, nos pasa a quienes escribimos. Es que cocinamos para muchos, cocinamos muy rico, pero no hay público y si lo hay es poco, entonces, ¿Nuestros platos deberían dejar de cocinarse?  ¿Qué hacer al respecto? ¿Quién toma cartas en el asunto? Lo más seguro es que no hay responsables con este problema nacional, pero lo que sí hay son afectados y no son cientos, tampoco miles, sino millones de personas que no han descubierto los lejos que llegaría con una, novela, un libro de geografía o una historieta, gente que de sólo saber que tiene que leer una novela para el colegio empieza con los bostezos.  ¿Y de veras es tan malo coger un libro?  ¿De veras los peruanos le tenemos tanto miedo a la lectura?  ¿Habrá alguien capaz de hacer de la literatura peruana un boom? ¿Quién dijo yo?  Porque YO sí empiezo hoy, ¿Y TÚ?

¿¿¿ME SIGUES???


                                                                                                Escrito por: Patricia Santos López.